Una vez que has decidido apostar por el aislamiento por insuflado para mejorar tu hogar, surge la siguiente gran duda: ¿qué material es el más adecuado? Esta elección no es trivial, ya que de ella dependerán el nivel de confort, el ahorro energético y la seguridad de tu vivienda.
De hecho, saber diferenciar entre los tipos de aislantes es una de las preguntas frecuentes del aislamiento por insuflado que más reciben los profesionales del sector. Cada material tiene unas propiedades únicas que lo hacen ideal para diferentes situaciones, climas y necesidades.
Para ayudarte a tomar la mejor decisión, a continuación desglosamos en detalle los tipos de aislantes térmicos para insuflado más comunes, sus características, ventajas y aplicaciones ideales. ¡Empezamos!
¿Qué tipos de Aislantes Térmicos para el método Insuflado podemos elegir?
Lana de Roca
La lana de roca es un aislante térmico fabricado a partir de rocas volcánicas o minerales. Se caracteriza por su excelente capacidad de retención del calor y su resistencia al fuego. Además, es un material duradero y no se degrada fácilmente con el tiempo. La lana de roca se utiliza ampliamente en la construcción de edificios debido a su eficacia para controlar la temperatura y reducir la transferencia de calor.
La principal ventaja de la lana de roca como aislante térmico por insuflado es su capacidad para llenar espacios pequeños y difíciles de alcanzar en las estructuras. Esto garantiza un sellado hermético y evita la formación de puentes térmicos, que son puntos vulnerables para la pérdida de calor.

Lana Mineral Blanca
La lana mineral blanca es otro tipo de aislante térmico por insuflado ampliamente utilizado en la construcción. Se produce a partir de minerales como la roca basáltica y el vidrio reciclado. La lana mineral tiene propiedades similares a la lana de roca, como una alta capacidad de retención del calor y resistencia al fuego.
Este material es especialmente efectivo para reducir el ruido y proporcionar un mejor aislamiento acústico en los edificios. Además, la lana mineral es respetuosa con el medio ambiente, ya que se fabrica en gran parte con materiales reciclados.

Celulosa
La celulosa es un aislante térmico por insuflado que se obtiene de fuentes renovables, como el papel reciclado. Es una opción sostenible y eficiente desde el punto de vista energético. La celulosa se presenta en forma de fibras sueltas que se insuflan en los espacios de la estructura.
Uno de los beneficios destacados de la celulosa es su capacidad para ajustarse a diferentes formas y tamaños, lo que permite un sellado hermético en áreas difíciles de alcanzar. Además, la celulosa tiene propiedades ignífugas, lo que la convierte en una opción segura para la construcción.

EPS (Poliestireno Expandido)
El EPS, también conocido como poliestireno expandido, es un aislante térmico por insuflado que se fabrica a partir de perlas de poliestireno expandido. Este material se utiliza ampliamente en la construcción debido a su excelente capacidad de aislamiento térmico y su ligereza.
El EPS es fácil de manejar e instalar, lo que lo convierte en una opción popular para el aislamiento térmico por insuflado. Además, es resistente al agua y no se ve afectado por la humedad, lo que lo hace ideal para su uso en áreas húmedas.

Te preguntarás, ¿cuál es el mejor?
El mejor aislante térmico para insuflado depende de las necesidades específicas de cada proyecto. La lana de roca, la lana mineral, la celulosa y el EPS son opciones populares debido a sus propiedades de aislamiento y resistencia.
Es importante evaluar factores como la eficiencia energética, la resistencia al fuego y la durabilidad antes de seleccionar el aislante más adecuado.
Y por eso, los técnicos de InsuflaTec te ayudarán a elegir la mejor opción para cubrir tus necesidades.
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